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Mantener la higiene ambiental en casa y el trabajo: un reto del que depende nuestra salud

by fidel|septiembre 25, 2019

¿Qué entendemos por higiene ambiental?

El mantenimiento de la higiene ambiental se refiere al control, evaluación y mejora de las condiciones ambientales de nuestro entorno: calidad del aire y el agua, agentes infecciosos y microorganismos perjudiciales como la temida legionella, plagas, etc. Para saber más acerca de valor tan importante en toda clase de ambientes, hemos hablado con Javier Campuzano, gerente de la empresa de limpieza Clyma: un equipo de veteranos profesionales que llevan más de 35 años en el sector.

Ya sea en viviendas particulares o en el trabajo –cualquier tipo de trabajo: industrias, almacenes, oficinas…–, las condiciones de esos ambientes en los que pasamos tantas horas tienen, como es evidente, un impacto directo y significativo en nuestra salud.

Se trata, en resumen, de mantener nuestro entorno en unas condiciones tales que en ningún momento tenga efectos perjudiciales en nuestra salud. Y eso, en entornos urbanos cada vez más densamente poblados, oficinas repletas de trabajadores e industrias de toda clase es, sin duda, cada vez más complicado.

La higiene ambiental es un valor en alza, y a su alrededor, para protegerla y entender mejor las condiciones ambientales óptimas para nuestra salud, ha surgido en los últimos años un importante y creciente ecosistema de profesionales, empresas y estudios científicos.

¿Qué intervenciones implica el mantenimiento de la higiene ambiental?

La higiene ambiental es un concepto amplio, y dentro de él tienen cabida los trabajos necesarios para mantener un entorno saludable en toda clase de contextos. Así, hablamos de higiene ambiental industrial, higiene ambiental sanitaria, higiene ambiental en centros escolares y muchos más.

Según nos explican en Clyma, entre las intervenciones para garantizar la higiene ambiental que más habitualmente suelen realizarse encontramos:

-Trabajos de control de plagas.

Agrupados bajo las siglas DDD –Desinfección, Desratización y Desinsectación–, encontramos diversos servicios cuyo objetivo común en el marco del mantenimiento de la higiene ambiental es garantizar un entorno libre de plagas, insectos, parásitos, microorganismos perjudiciales y otros invitados no deseados en viviendas particulares, empresas y cualquier otro ambiente.

– Control y prevención de legionella.

La legionelosis es una enfermedad infecciosa que habitualmente prospera en sistemas de aire acondicionado, torres de refrigeración, condensadores evaporativos y sistemas de agua. Es una patología seria, pero desde hace años numerosas empresas trabajan para combatirla eficazmente, ofreciendo servicios de control y prevención de legionella.

– Mantenimiento de la calidad del aire interior.

Conocida en el sector por el acrónimo CAI, el mantenimiento de la calidad del aire interior es uno de los factores que influyen de forma más decisiva en la salud de las personas. De hecho, según cifras de la Organización Mundial de la Salud, alrededor de un 20% de las infecciones tienen su origen en un aire de mala calidad. Solucionar este grave problema es uno de los trabajos habituales de las empresas dedicadas al mantenimiento de la higiene ambiental.

– Purificación del aire.

Estrechamente relacionado con la CAI, la purificación del aire hace referencia a diversas tareas que tienen como objetivo mantener un entorno saludable en zonas de trabajo, centros de ocio, establecimientos de hostelería, transportes… se hace énfasis en la desodorización y la eliminación de infecciones.

Como podemos ver, el mantenimiento de la calidad ambiental implica intervenciones tanto en espacios abiertos como en el interior de edificios.

La higiene ambiental implica retos específicos dependiendo del contexto en el que se quiera valorar y mejorar, pero siempre hay elementos comunes: detección mediante controles microbiológicos y posterior eliminación de agentes contaminantes e infecciosos, erradicación de plagas, evaluación de la calidad del aire y el agua, etc.

¿Qué efectos tiene la higiene ambiental en nuestro día a día?

La higiene ambiental se nota. O, mejor dicho, lo que más se nota es su ausencia: vivir, trabajar en un ambiente descuidado e insalubre tiene efectos perjudiciales muy evidentes que deterioran la salud tanto física como mental.

Las empresas son, probablemente, el entorno donde más evidentes se hacen los beneficios del mantenimiento de una correcta higiene ambiental. Son entornos en los que pasamos ocho horas al día, como mínimo, y la calidad del aire, la limpieza, la ausencia de microorganismos perjudiciales y otros valores similares afectan directamente a lo que más valoran las empresas: nuestra productividad.

Como nos cuentan los profesionales de Clyma, la falta de higiene ambiental es una de las causas fundamentales detrás de problemas como la desmotivación en el trabajo, los problemas de salud –enfermedades laborales, accidentes, etc.– el bajo rendimiento y, por supuesto, el absentismo laboral.

A largo plazo, pueden surgir o agravarse problemas como la ansiedad, la depresión o el estrés. Mal ambiente implica mala salud, en resumen. Y ninguna empresa puede llegar muy lejos con trabajadores desmotivados y poco dispuestos a acudir a su puesto de trabajo.

En cualquier caso, no hace falta que pensemos en casos extremos de descuido de la calidad ambiental. El simple hecho de que cada vez más personas vivamos en grandes ciudades con elevados niveles de polución supone un problema de higiene ambiental de primer orden.

Respiramos aire contaminado en casa y en el trabajo, lo que, a largo plazo, puede causarinnumerables problemas de salud.

Evidentemente no podemos solucionar por nosotros mismos el problema de la contaminación, pero sí que podamos contar con profesionales que mitiguen su impacto en empresas, industrias, comunidades de vecinos, hospitales… en definitiva, en todos esos lugares en los que, como decimos, pasamos tantas horas al día.

¿Cómo podemos mejorar la calidad ambiental en nuestro entorno?

– Ventilar a diario los espacios interiores siempre y cuando no tengamos puestos la calefacción o el aire acondicionado.
– No abusar de los sistemas de climatización.
– Instalación de sistemas de renovación de aire
– Instalar purificadores del aire.
– Tener plantas.
– No fumar, y evitar pasar demasiado tiempo junto a personas que lo hagan.
– En general, mantener un nivel de higiene adecuado en casa y el trabajo que evite crear entornos propicios para la aparición de plagas o la proliferación de microorganismos perjudiciales.

Y, por supuesto, contar con profesionales de la higiene ambiental, como los de la empresa de limpieza Clyma que nos han proporcionado estos útiles consejos, para que evalúen las necesidades de nuestro entorno y realicen las intervenciones pertinentes, además de mantener en buenas condiciones nuestros sistemas de climatización, aparatos de aire acondicionado, torres de refrigeración, etc.

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